EN SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO, LA COMUNIDAD EVANGÉLICA EN GENERAL Y LA COMUNIDAD BAUTISTA EN PARTICULAR

Fieles al vínculo que nos une como latinoamericanos y como parte de la familia bautista global y profundamente inspirados por los principios de nuestra fe cristiana, nosotros, la Alianza Bautista Mundial (BWA) y la Unión de Bautistas en América Latina (UBLA) , expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela.

La Alianza Mundial Bautista es una Comunión Cristiana Mundial con más de 400 años de historia compartida, presente hoy en 138 países y territorios, representando a 53 millones de creyentes bautizados. La Unión de Bautistas de Latinoamérica es una de las seis regiones de la BWA, reuniendo a 23 socios miembros en 19 países de Latinoamérica, incluyendo la Convención Nacional Bautista de Venezuela, compuesta por más de 750 iglesias bautistas locales que ministran fielmente en medio de desafíos significativos y constantes.

Lamentamos la profunda angustia que ha vivido el pueblo venezolano durante muchos años, tanto dentro del país como en el exterior, realidad que ha llevado a la formación de la mayor diáspora venezolana de la historia.

Ante las incursiones militares llevadas a cabo por los Estados Unidos de América en diversas zonas del país soberano de Venezuela, durante la madrugada del 3 de enero de 2026, el pueblo venezolano se encuentra nuevamente ante una profunda incertidumbre. Esta situación nos llama a la intercesión constante, orando para que la mano de Dios guíe todo este proceso y que la paz, el florecimiento de la libertad y el fortalecimiento de las bases democráticas traigan alivio, esperanza, justicia y dignidad al querido pueblo venezolano.

Reconocemos que estos acontecimientos recientes han llamado la atención del público y dado lugar a opiniones diversas y multifacéticas en un momento en que la polarización se acepta con demasiada frecuencia como normativa.

Instamos a las iglesias, así como a los actores religiosos, sociales y políticos a nivel local, regional y multilateral, a que agoten todos los recursos y medios para promover la responsabilidad cívica, salvaguardar la vida y la dignidad humanas y mantener un firme compromiso con los valores democráticos.

Fomentamos el uso responsable de las redes sociales, la evaluación cuidadosa de la exactitud de la información y la abstención de participar en narrativas falsas, alarmistas o dañinas (Efesios 4:25).

Llamamos al pueblo de Dios a orar sin cesar por el bienestar de todos los venezolanos, a interceder por quienes ejercen cargos públicos y a pedir al Señor discernimiento y sabiduría en momentos tan delicados. 

Expresamos nuestra solidaridad con todos los venezolanos y transmitimos nuestra esperanza de días mejores para cada niño, niña, adolescente, joven y adulto que conformamos esta hermosa nación, así como para la población diáspora.

Hacemos un llamado a todas las personas a colocar el bienestar del pueblo venezolano en el centro de todas las decisiones, acciones y discurso público.

Invitamos a todos los venezolanos a volver su corazón al Dios de la vida y la esperanza, a depositar su confianza definitiva en su Espíritu (Zacarías 4:6) y en sus propósitos eternos más que en cualquier esfuerzo humano temporal (Jeremías 17:5).

Como creyentes en Cristo afirmamos: “Muchos son los planes en el corazón del hombre, pero el propósito del Señor prevalece”. – Proverbios 19:21

¡Que Dios bendiga al pueblo venezolano y traiga una paz justa al mundo!